viernes, 12 de diciembre de 2008

lunes, 24 de noviembre de 2008

Gente decente

Mi madre es drástica y su clasificación del mundo es sencilla: para ella todos los seres que habitan en el planeta pueden dividirse entre los que son gente decente y los que no.
El domingo pasado fui a una casa de gente decente. Por algún error de cálculo -quizá ese cambio de hora de ciencia ficción- nuestra aparición se dio antes de lo citado. Pero como se trataba de una casa de gente decente me pareció que no pusimos a nadie en apuros. La casa parecía lista para recibir a cualquiera a la hora que fuera (mi madre diría que es porque se trata de gente decente). La gente decente debe vivir como en las telenovelas: siempre lista.
Imaginé una visita inesperada -en domingo por la mañana- en cualquiera de las casas que he vivido, y pensé en la variedad de escenarios que podría haberse encontrado el visitante no esperado.
Apuesto que la dueña de esta casa decente no corrió a disimular una mota de polvo cuando escuchó el timbre, (un ademán que ya tengo bien practicado cuando tocan a mi puerta) hasta el último paso de mis invitados antes de cruzar el umbral de la casa lo aprovecho para seguir poniendo las cosas en su sitio. La gente decente puede pagar a personas que siempre ponen cada cosa en su sitio y en sus casas hay sitio para todo lo que tienen, en las mías no...mi madre diría que es porque...

Después de nosotros llegó la gente puntual. Juan Villoro que es un claro ejemplo de educación y modales (además de simpático)ya se sabe, que ya lo he dicho mucho en estas líneas...argentinos que habían pasado gran parte de sus años exiliados en México, mexicanos exiliados Argentina...mexicanos de visita...en fin...lo que todos teníamos en común esa tarde era Buenos Aires, y la invitación del agregado cultural a su casa, que sin duda es de gente decente.

jueves, 20 de noviembre de 2008

NOCHE DE KUMBIA QUEER! y DJ TuDo BeM





Nicetazo en jueves, -after-party- enviernes...a bailar por fin en primavera...
Y Tudo BeM con camiseta NUEVA!

Kumbia Queers, Niceto Club, a partir de las 20:oo, Buenos Aires.
Se rumorea que vendrá Amadititita...¿será?

martes, 18 de noviembre de 2008

lunes, 17 de noviembre de 2008

Buenos Aires me trata bien o nadie sabe para quién trabaja.

Calor! A veces me parece tan absurda mi obesesión, pero la verdad es que me cambia la vida el sol. Volví y Buenos Aires era otra. Cerré la puerta de regreso a casa y el teléfono sonó. Con jet lag encima salí disparada después de meterme en el vestido verde -que no había usado en un año y que todavía me queda- y, en menos de media hora estaba en una fiesta en un palacio. Sí, soy una paleta y asumo que me gustan las fiestas en los palacios -por su brillo y esplendor-, en los palacetes o donde haga falta...La fiesta de esta mi primera tarde de vuelta en Buenos Aires era para entregar dos premios, el primero a un señor-novelista-argentino y el otro a un señor mexicano por afirmar en un ensayo que la ciencia política ha muerto. Lo primero que reconocí nada más llegar fue el contraste de la estatura entre Villoro y Leo que escuchaban atentos al borde del reservado de la Legrand. Después de los aplausos una chica dejó libre la voz y se soltó con cancioncitas brasileñas mientras otro señor le tocaba la guitarra, otros bebían champagne...otros contaban uvas, otros se las comían. Yo procuraba estar muy atenta a todo lo que pasaba, a las palabras que salían de los discursos, a los agradecimientos interrumpidos por los murmuros,a la gente que se saludaba y charlaba en grupos que se disolvían pronto, hasta que me acerqué a la comida y me perdí en la cazuela de mariscos...
En definitiva nadie sabe para quién trabaja...

domingo, 16 de noviembre de 2008

Parece no extrañarme...

- ¿A dónde fue Ayana? - preguntó Pablo.
- A Buenos Aires - le respondió Lila.
- Ah....
Y el niño siguió jugando a los bomberos. Ná...los hombres siempre tan prácticos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

En DF también te puede pasar:

Que después de una jornada de trabajo en la que sentarse a comer no ha sido posible le comentes a tu hermana "lo que daría ahora por un mole poblano, por unos tacos de..." y que la chica que lleva trabajando contigo todo el día nos escuche y responda: ¡vamos a ver a mi familia, están en una fiesta, se pasaron toda la mañana preparando la comida! y que por acto de magia en menos de media hora te encuentres sentada en una mesa, rodeada de una familia que jamás te ha visto en su vida pero que te trata como si te conocieran de siempre, celebrando a un desconocido con el acto más noble que pude tener, comer de todo lo que en su honor se había preparado. En cuanto llegamos nos montaron una mesa por la que empezaron a desfilar ollitas de barro con guisos recién recalentados: rajas con queso, cochinita pibil, tinga, mole verde...¡Mole poblano! Una jarra de agua de jamaica, fue el centro de mis deseos hechos realidad, las cebollas moradas con chile habanero -que pica hasta la madre- mi más rico tormento y el olor a tortillas calientes traídas por el padre de Marlen cada tres minutos a la mesa, la imagen que me caló y que guardaré de esa familia siempre...

Gracias Marlen.

El domingo se come en familia...aunque no sea tuya.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Paseando por Reforma.

En DF te puede pasar que vayas por una de las avenidas más transitadas, en tu auto o en transporte público y te caiga un avión con jefazos y un secretario de Gobernación con su comitiva encima. No sé que tan cerca estaba cuando se cayó, - o lo tiraron-sólo vi pasar ambulancias.

Próxima estación, Esperanza.

Casi nadie desconocía las leyendas que rodeaban a la mafia del top-manta en España: un villano malo-malo daba a los moritos un préstamo en discos piratas y una manta para venderlos en la calle, el morito en cuestión debía ser ágil y avispado para cuidarse de que no llegara la poli (si esta aparecía de pronto y plantaba un pie sobre el tendido...el morito estaba perdido...debía correr como alma que lleva el diablo para que los municipales no le pidieran los papeles, dejandose el sustento y la música. Y ahí estaba el moro endeudado de nuevo, hasta que un día pudiera librarse consiguiendo pagar la inversión inicial y por fin ganar unos "uros".

Hoy en un viaje en metro -si debo tomar transporte público en DF, tomo el subte- porque si vas por ahí te puede caer encima una avioneta con un Secretario de Gobernación y su equipo en la cabeza...entonces decía: que hoy en el metro me pregunté si no habría detrás de los vendedores de discos una mafia, quizá una secta...sus adeptos son ciegos con los ojos nublados casi siempre a la vista; van cargados con reproductores portátiles que esconden en unas mochilas a las que hacen agujeros para que el espantoso sonido escape e inunde el vagon, gritan mientras las compilaciones cumbieras pasan de un hit a otro, cobran diez pesos por cada disco prohibido y con un remoto controlan cada nueva cantaleta. Me pregunté si no habrá aquí otro malo-malo, que "ayuda" a los ciegos para hacerse con su discoteca móvil y al final del viaje los reúne para chuparles el dinero que se genera de estas rocolas-ciegas y andantes. Quizá la única que no lo sabía era yo, estaba a la vista de todos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

jueves, 30 de octubre de 2008

Ya estoy en México!



Hay imagenes que reconfortan y aunque mi casa ahora está muy lejos, siempre resulta grato volver ver a mi tía Pica cortar un pastel...lo mejor viene después.

jueves, 23 de octubre de 2008

Muchas Flores!


Carmen Flores en el concierto de Rosario y Antonio Carmona en el teatro Gran Rex de Buenos Aires.

-¡Doña Carmen! es la tercera vez que me la encuentro en menos de dos días -le dije mientras ella fumaba.
-Sí hija, ya me vuelvo.
-¿Se va pa Madrid? -le pregunté-
-Sí, me voy para casa después de siete meses, ya era hora, ¿y tu?
-Yo me voy pa México.
-Hay hija que diera yo por ir a México
-Y yo por ir a Madrid...


Sucedió entre el límite de la sala diez y once del aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires. En una fila de sillas en las que todavía se puede fumar.

martes, 7 de octubre de 2008

Porteños en sus versiones petit...


Nena mirando marionetas.




Nene escuchando una banda de jazz en San Telmo.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Sospechosa felicidad



Estoy en este barbituqui de San Telmo, comiéndome unos gnoquis de espinaca orgánica y siento como la felicidad se me pasea por el cuerpo, son los rayos del sol que recibí mientras venía hasta aquí, estoy segura! Parece que sí llegó la primavera. La gente se acumula en las terrazas y los barrios cobran vida, cuánta alegría siento, hasta me parece sospechosa tanta felicidad. No dudaré más y seguiré sintiéndome contenta mientras posteo en este bar, de fondo el bolero que suena va cobrando cada vez más enjundia y hasta parece que en cualquier momento se podría convertir en una buenísima salsa.
Y por si fuera poco aun me falta el postre...

martes, 23 de septiembre de 2008

Amparanoia directo a la memoria.

La noticia del concierto de Amparanoia en Buenos Aires me emocionó y me trajo rostros que tenía guardados en una gavetilla de la memoria que hace mucho no limpiaba. Me trasladé a un piso de la calle Madera, en el madrileñísimo barrio de Malasaña y recordé el momento en que Amparo entró en esa casa; era todo energía, llego acompañada de una inmensa sonrisa y una guitarra; preguntaba todo con ojos pispiretos y con un encantador acento andaluz que recortaba sus palabras al final. Tomasín y David la habían conocido cantando en la calle -me parece que en el parque del Retiro- Ni bien habían llegado sacaron lo que se pudiese sacar para hacer música y empezaron a tocar.
En aquella casa de la calle Madera -ahora recuerdo el número, el 41- vivían unos mariachis que salieron de sus habitaciones con sus guitarras y guitarrones en cuanto escucharon que se empezaba a armar la fiesta-tocada-espontánea; Amparo no tardó mucho en liberar de esa sonrisa su voz, y se echó unos buenos bluses. Luego apareció Manu metido en una de "esas" sudaderas de Adidas y comenzó una de "aquellas" memorables rondas de música, porros y cervezas -que se enfriababan en la tina del baño porque la nevera no daba para más- y en donde todos cantabamos con mariachis de múltiples nacionalidades el "Mariguana boogie".
Recuerdo también a mi amiga, la señorita San Pedro de Botas, que se quedo impresionada con el "power" de la voz de Amparo y comentó a uno de los mariachis que a estaba a su lado "esta chica tiene una voz de cine"; Angelo, el mariachi napolitano que recibió el comentario lo interpretó como pudo y a modo de teléfono descompuesto me dijo al oído "que esta chica canta en películas"... y poco se habrían de equivocar, ahora tengo aquí el DVD que conmemora los años que han pasado desde entonces y que Amparo Sánchez ha dedicado a la música.
No mucho tiempo después de esa noche Amparo sacó su primer disco; en aquel Madrid en el que todo parecía posible, el mariachi napolitano se convirtió en el trompetista de la banda de aquel entonces de Manu Chao, Radio Bemba, y una de las canciones de Amparo, en himno para nosotras.

Ahora seguramente Amparo ya "tiene pa tabaco, casa y ni falta que le hará trabajo", ya no será pobre y su nombre...¿aparecerá en la lista del paro después de esta gira de despedida? Lo dudo.



Tarde en la casa de Manu en Cuenca...Tomasín, Garbancito, Angelo, Manu...

domingo, 21 de septiembre de 2008

Que ya llegó!

- Qué?
- La primavera.

¿De dónde vienes?

-Vengo del exterior.

Esta es la contraseña que había de dar para entrar la fiesta del sábado. "Vengo
del exterior". Hasta para divertirme debo tener presente que "no soy de acá"

martes, 9 de septiembre de 2008

Se cayó.



Este Halcón ya estaba en el piso cuando lo encontré.

sábado, 6 de septiembre de 2008

¿Buenos Aires baila poco?



Una vez más Brasil me entró al cuerpo. Y a diferencia de la mayoría de los conciertos que vi en mi vida de Bossacucanova, el de ayer fue completamente cubierto; y no por tratarse un local cerrado, sino por la cantidad de abrigos que traíamos todos encima. Fue muy extraño cantarle a los amaneceres cariocas con la garganta cubierta por una bufanda. Bailar desde el principio hizo que me fuera desprendiendo de cada una de las prendas que podía restar a mi atuendo sin causar desorden, con lo cual a la quinta canción, ya estaba en jeans y camiseta.
Al final del concierto miré a mi alrededor y comprobé que la mayor parte de la gente seguía aun muy vestida, con lo cual concluyo que a los porteños nos les da calor bailar....o no les gusta.

lunes, 1 de septiembre de 2008

lunes, 21 de julio de 2008

Uno más...



Han pasado tantas cosas que hasta cumplí años, no llevo tantos, pero ya suman. Me permití un bodegón flamenquito, con sus tapas, quesos y fiambres, cante y baile, vino.
El recinto, el Avila, en plena AV. de Mayo.
Salud por mis "unos cuantos".

domingo, 6 de julio de 2008

Historias que deberían ser siempre secretas

No había visto La Vida secreta de las palabras de Isabel Coixet y lo hice hace unos días. Pienso que no debí. Menos en esta racha de azotamiento voluntario que transito. Dios, qué dolor. Creí que yo sería incapaz de contar ciertas cosas, no sé si sea pudor...o un respeto secreto que me invento; existe el argumento de que ciertas historias de tan horribles deben de ser contadas para evitar que sucedan de nuevo, seguro que es verdad, pero ¿servirá de algo que la gente desayune con atrocidades y pueda evitarlas...o simplemente terminamos acostumbrandonos a saber que pasan?
Recordé la historia de Helio Joao, o Joao Helio (casi olvido su nombre) aparecía a veces en la sobre mesa de algún “churrasco” y siempre era el punto más alto de la interminable lista de anécdotas violentos de Río. A mi me parecía de mal gusto siquiera mencionarlo, no sé porqué. La gente se alarmaba de que pudieran suceder cosas así: un par de adolescentes se hace de armas y se deciden a robar, en el asalto necesitan un auto para huir, el primero que se les cruza estaba ocupado por una familia; una madre y sus dos hijos, los chicos piden que todos salgan rápido. La madre intentó sacarlos, pero Helio su hijo pequeño tenía puesto el cinturon de seguridad, su hermana mayor quiso desabrocharlo sin conseguirlo, los chicos tenían prisa y se suben al coche sin que Helio estiviera fuera todavía, sin que su hermana consieguiera desengancharlo, los adolescentes cerraron la puerta y el niño quedó colgado fuera del auto, enrredado en el cinturón a ras del suelo. Ellos igual arrancaron. Helio ni siquiera había cumplido seis años.


Esta historia debería ser también secreta.

miércoles, 11 de junio de 2008

jueves, 5 de junio de 2008

A lua me chama eu tenho que ir pra rua!


Lenine, concierto Teatro Gran Rex, Buenos Aires.

O dicho en cristiano, "la luna me llama yo tengo que ir a la calle" pero me gusta más en "portu" porque rima. Y así fue, por fin salí a la calle. No fue el frío lo que me detuvo tantos días, la única verdad es que caí engripada, pero fue un pretexto magnífico para mimarme. Alimentos con alta concentración de calorias a mi vera; a toda hora y en cualquier presentación, temporadas enteras de las series que me gustan, sagas completas de buenas pelis e infusiones y remedios -esto último, es lo que menos culpa me generaba- por consiguiente lo que menos disfruté...oh qué grandiosa sensación la de sentir culpa!
Y bien, fue esa sensación, la de la culpa, la que me impidió seguir encamada, cómo iba estar tocando la banda de Lenine en la misma ciudad que yo esté...y yo guardada en casa, No. Fue también esa gran canción "Hoje eu quero sair só" la que me animó y me puso de nuevo en la calle, en ese concierto en el Teatro Gran Rex ayer por la noche, qué genial manera de volver, con la música de este brasileño-pernambucano, y su banda; sutil y potente a la vez, con un sonido fino-preciso-limpio y prendido. Lo había visto hace unos meses en DF, pero ahí aun no es muy conocido, circustancia que no restó poderio al concierto y no impidió que tocaran como si el teatro de la Ciudad estuviera a reventar, ayer no sé si el teatro estaba lleno, pero también fue un conciertazo!

Já deu minha hora
E eu não posso ficar
A lua me chama
Eu tenho que ir prá rua
A lua me chama
Eu tenho que ir prá rua
chau

Ya llegó mi hora
Yo no me puedo quedar
La luna me llama
Yo tengo que ir a la calle
chau

miércoles, 4 de junio de 2008

Y?

Partía algunos cubitos de apio -es difícil- mientras tanto descubrí... que no sé cuál es su diminutivo.