La noticia del concierto de Amparanoia en Buenos Aires me emocionó y me trajo rostros que tenía guardados en una gavetilla de la memoria que hace mucho no limpiaba. Me trasladé a un piso de la calle Madera, en el madrileñísimo barrio de Malasaña y recordé el momento en que Amparo entró en esa casa; era todo energía, llego acompañada de una inmensa sonrisa y una guitarra; preguntaba todo con ojos pispiretos y con un encantador acento andaluz que recortaba sus palabras al final. Tomasín y David la habían conocido cantando en la calle -me parece que en el parque del Retiro- Ni bien habían llegado sacaron lo que se pudiese sacar para hacer música y empezaron a tocar.
En aquella casa de la calle Madera -ahora recuerdo el número, el 41- vivían unos mariachis que salieron de sus habitaciones con sus guitarras y guitarrones en cuanto escucharon que se empezaba a armar la fiesta-tocada-espontánea; Amparo no tardó mucho en liberar de esa sonrisa su voz, y se echó unos buenos bluses. Luego apareció Manu metido en una de "esas" sudaderas de Adidas y comenzó una de "aquellas" memorables rondas de música, porros y cervezas -que se enfriababan en la tina del baño porque la nevera no daba para más- y en donde todos cantabamos con mariachis de múltiples nacionalidades el "Mariguana boogie".
Recuerdo también a mi amiga, la señorita San Pedro de Botas, que se quedo impresionada con el "power" de la voz de Amparo y comentó a uno de los mariachis que a estaba a su lado "esta chica tiene una voz de cine"; Angelo, el mariachi napolitano que recibió el comentario lo interpretó como pudo y a modo de teléfono descompuesto me dijo al oído "que esta chica canta en películas"... y poco se habrían de equivocar, ahora tengo aquí el DVD que conmemora los años que han pasado desde entonces y que Amparo Sánchez ha dedicado a la música.
No mucho tiempo después de esa noche Amparo sacó su primer disco; en aquel Madrid en el que todo parecía posible, el mariachi napolitano se convirtió en el trompetista de la banda de aquel entonces de Manu Chao, Radio Bemba, y una de las canciones de Amparo, en himno para nosotras.
Ahora seguramente Amparo ya "tiene pa tabaco, casa y ni falta que le hará trabajo", ya no será pobre y su nombre...¿aparecerá en la lista del paro después de esta gira de despedida? Lo dudo.

Tarde en la casa de Manu en Cuenca...Tomasín, Garbancito, Angelo, Manu...